Un Segundo
La vida está llena de segundos. Instantes efímeros. Hay veces que se escurren insulsos. Otras veces se amontonan, indiferentes. Y hay segundos que brillan con luz propia.Unidad de vida, y sin embargo, la suma de ellos es casi siempre menos que el valor individual de esos segundos que dejan en evidencia la exageración de las horas de nuestros días. Podríamos vivir montones de años con el recuerdo de algunos segundos.
Segundos de cruce de miradas que resumen todo aquello que se quiere decir, y que sólo en un segundo se expresa con la absoluta pureza que nunca conseguirían horas de explicación. Segundos de silencio que hacen buenos los minutos de ruido.
Segundos que, por un capricho de la lengua, evocan también el arañazo infructuoso a la gloria, la decepción de la derrota, el "casi". Y sin embargo, hay segundos que se hacen primeros, y su recuerdo se anticipa siempre a la globalidad de nuestra existencia. Esos segundos nunca se sienten segundos, ni secundarios.
Hay veces que los días se van sin ninguno de esos segundos. Y hay segundos que valen un día, o dos, o mucho más. Esos segundos para atesorar, disfrutar, dejarse consumir en su fuego, pero nunca analizar. Esos segundos nos hablan de tantas cosas, que detenerse a mirarlos significaría estropearlos.
Un segundo para crecer.
Un segundo para amar.
Un segundo para rozar el cielo.
Y otro para aterrizar.
¿Tienes un segundo?
Sobre esta entrada
You’re currently reading “Un Segundo”, an entry on Al Compás de los Vientos
- Publicado:
- 29/07/2007 12:03 pm
- Tags:
- random
4 Comentarios
Escribir comentario | RSS de Comentarios