Nuevo Blog

Y para empezar, una lamentación, aunque den por descontado que naturalmente no será este el tono de este diario, por supuesto.

30 centímetros

No, no es el inicio de blog más random que existe "Hola, soy Lucas y me mide 30 centímetros" (que por otro lado sería por supuesto una falacia...). Es algo mucho más triste...

30 centímetros fueron los que viajó mi disco duro externo a principios de Junio, desde la estantería superior hasta la mesa de mi escritorio. 30 centímetros que bastaron para que los cabezales decidieran jubilarse anticipadamente, sin derecho a réplica.

Dentro de lo que ahora es una caja muerta de cables, silicio y placas magnéticas, reposan inaccesibles dos años de fotografía, desde que comprara mi cámara relex digital. Desde los Alpes suizos, pasando por Tailandia, hasta mi nativa Rosario de Argentina, sólo quedan las imagenes grabadas en mi retina. Es como si mi fiel Nikon sólo me hubiera acompañado en mis viajes desde Junio pasado. No, no tenía copia de seguridad...

Fiel a la tradición, mis fotos de la era pre-digital descansan guarnecidas dentro de una caja de zapatos (en cierta época, cuando comprabas zapatos, las cajas venían con un logo “35mm certified”, e incluso algunas venían con garantía “Sus fotos sobrevivirán mucho más que sus zapatillas”). El disco duro, esa otra caja ahora muerta, ha encontrado ahora un hueco dentro de esa caja de zapatos, quizás como homenaje irónico al progreso, durmiendo como un cofre cerrado cuya llave todavía he de encontrar. Esa llave yace en el algún punto distante del futuro, cuando desembolsar los 1000€ que cuesta el servicio de recuperación de datos no represente problema alguno ante la nostalgia irrefrenable. Por ahora, es un precio desorbitado, y el cofre permancerá cerrado...

Habrá historias que no podrán ser contadas hasta entonces, incluyendo la crónica fotográfica de Tailandia, que daba para varios capítulos de mi abandonado blog.


Sobre esta entrada