La Dama y Yo: Historia de un Sábado 14
Sucia Broma!
Decidí disfrutar del viernes en Madrid como mejor pudiera. Me estaba perdiendo la primera noche de Festival, pero no iba a dejar que eso me amilanara.
Acaba de despertarme de una larga siesta, sobre las 8 de la tarde, y mientras liaba un porro para acompañar una copa de buen vino, mis pensamientos se dirigían a la alacena, todavía embarullados por la resaca del día que llevaba, cuando sonó el teléfono...
- "Si?"
- "Hola, es usted Lucas Rodriguez San Pedro?"
- "Eeeh... Si" (Que me quieran vender algo! Que me quieran vender algo!)
- "Lo llamo de la Comisaría de Calle Luna..." (Mierda! Me lo temía)
- "... Hemos recibido una denuncia porque esta mañana intentó embarcar en un vuelo a Londres sin documentación válida. ¿Es cierto?"
- "Eeeh, bueno... técnicamente... O sea, Técnicamente.... si..."
- "Tendrá que pasar el lunes por la Comisaría a declarar."
- "No, espere... Tengo otro vuelo para mañana. Tengo el pasaporte en regla. Y vuelvo el Lunes!"
- "Me temo que ahora está en 'La Lista', y es muy posible que no lo dejen embarcar, aunque vaya con documentación válida, hasta aclarar este asunto."
- "(La Lista??)" - pensé
- "No, un momento... Pero tengo el pasaporte en regla. Mi mochila está en Londres, y ya tengo vuelo para mañana. A ver, le explico... El oficial de aduanas español me dejó pasar! No sabía que era tan grave..."
- "A ver, espere que lo consulto con mi compañero. Es que no tengo mucha experiencia en estos asuntos" (Qué?? Me está tomando el pelo? Algo andaba mal)
- "Si quiere puede ir al aeropuerto, y pasar por aquí el Martes. Pero le advierto, es posible que no lo dejen embarcar"
- "Bueno, gracias, lo intentaré..."
Y corté. Mierda, mierda, mierda! Cerré los ojos y le di una calada al porro. La sensación de frustración se desvaneció por un momento. "Endorfinas fumables, qué gran invento". El vino también estaba bien. Toda la situación, no... Decidí (una vez más), ignorarlo todo y seguir con mi plan.
Al rato llegaron Pabliten, Raúl y Bea (una amiga suya). Yo todavía estaba tirado en la cama, escuchando música, disfrutando del merecido relax. Nos reunimos en mi habitación mientras me pedían que les contara de primera mano la historia que ya habían leído en el mail de la mañana... Al rato dije "Ah! Espera! Actualización... Me llamaron de la comisaría". En ese momento Pabliten no aguantó más y rompió a reir a carcajadas. Entonces lo entendí. Bea bajó la vista riendo medio avergonzada. Sabían que no reconocería la voz, y la utilizaron para gastarme la broma. Me uní a las risotadas generales. Mejor que me hayan tomado el pelo que tener que ir de verdad a la comisaría... Zánganos! La verdad que me la jugaron muy bien. Hubo un par de comentarios raros (La Lista?? Y lo de preguntarle al compañero...), pero fue en general una perfecta actuación.
Era el momento ideal para relajarnos y disfrutar de lo que quedaba del día. Abrimos más vino y pusimos la música bien fuerte. Matias, atraído por el jolgorio general, se unió a la celebración, y un rato después estábamos los 5 en mi habitación, bailando, bebiendo, y riendonos mucho. A tal punto, que en un ataque de bailoteo, Raúl, Matias y Bea se pusieron a saltar arriba de la cama, y la partieron al medio. Bien, todo sigue como empezó, con buena suerte!. Pero a esa altura ya nada importaba.
Nos quedamos hasta las 3 de la mañana, cuando ya borrachos y tras haber agotado mi selección musical (en la que pasamos por todos los géneros imaginables), decidimos salir al encuentro de Sara y sus amigos de teatro. No la localizamos, así que nos fuimos por ahí, en busca de algún sitio abierto. A las 5:30 de la mañana me pudo el cansacio y el hecho que una hora después tenía que irme al aeropuerto, así que, prudentemente, decidí regresar. A los borrachines alegres los dejé allí donde estábamos, quemando sus últimos cartuchos.
El plan era no dormir, ya que una hora después tenía que salir. Como era previsible, me quedé dormido...
Round 2
Pabliten, en su infinita solidaridad, se había puesto el despertador temprano por si acaso me quedaba dormido (Quién imaginaría semejante cosa... pff!)... Me despertó a las 7. Me quedaba poco tiempo! Pero por suerte no tenía que llevar ni mochila ni nada, ya que todo estaba en Londres. Esta vez sí llevaba el pasaporte conmigo.
Llegué al aeropuerto 15 minutos después, hice el check-in, y me relajé en la sala de espera, pasados sin incovenientes los controles de seguridad...
"Ya está" - pensé - "Ya nada malo puede ocurrir..."
Llamaron a embarque, y esperé, como siempre, que la cola de ansiosos pasajeros pasara en su totalidad, mientras esperaba sentado. Nunca voy a entender por qué la gente hace cola para embarcar, cuando puedes esperar tu turno tranquilamente sentado. Nadie te quitará tu sitio en el avión de todas formas. Bueno, nadie excepto una malvada empleada de embarque dispuesta a joderte.
"Dónde está el billete?" - me preguntó cuando le di la tarjeta de embarque. Efectivamente, mi tarjeta no tenía el billete adentro.
"Err... hm, no sé. Me lo dieron así" - dije extrañado. La tarjeta tenía la pequeña solapa esa de sobre, donde va el billete, pero no había nada. Empecé a temerme lo peor.
"No se habrá caído en el control de seguridad? Ve a fijarte rápido, que en 10 minutos cerramos el embarque."
Le dirigí una mirada asesina y empecé a correr. Mientras esquivaba viajeros, a toda velocidad, en mi cabeza sólo se repetía un pensamiento: "No puede ser, no puede ser... Give me a fucking break!!!!"
No estaba en ningún sitio. Ni en el control de seguridad, ni en un free shop que había visitado... Nada. Simplemente no estaba. Volví sobre mis pasos, más rápido que antes. Me estaban esperando en la puerta de embarque, pero no había caso.
"Si no lo tienes no puedes embarcar". Los ojos se me inyectaron en sangre. No, otra vez no...
"A ver, razonemos un segundo. No puedes comprobar en el ordenador que efectivamente hice el check-in?"
"La compañía no cobra si embarcamos un pasajero sin el comprobante... Lo siento, pero no puedes.". Su inflexibilidad alimentaba las llamas de mi frustración. Y por otro lado lo que decía no tenía sentido... Si ya había pagado el vuelo, ¿Cómo no iba a cobrar la compañía aérea? "Esta es amiga de Raúl" - pensé.
Apreté los dientes, intenté formular alguna frase mágica que las obligara a abrirme paso, pero no había caso. Mi mente estaba bloqueada. Rara vez monto en cólera, pero ya sentía ese reconocible cosquilleo de la furia desefrenada consumiendo cualquier otro tipo de pensamiento razonable que me permitiera salir airoso de la situación...
Noté que mi mano estrujaba algo. Era el diario Marca. No aguanté más, y decidí darle rienda suelta a mis impulsos de desacato. Pegarle a una empleada de aeropuerto, después de 2 embarques frustrados, acabaría por romper la cuerda de la tensa situación legal que había vivido el día anterior. Así que decidi que Saviola, Imponente Conejo de Portada, lo hiciera por mi. Intentó atajarse, pero un periódico suficientemente estrujado vuela rápido. Me fui con paso veloz ni bien escuché la queja de la empleada, que a voz en grito me recriminó mi exabrupto. Temí que llamara a Seguridad, pero aparentemente se compadeció de mi situación, y además... Un Marcazo en la cara tampoco era gran cosa. Al menos la humillé un poquito.
Rápidamente procedí por los mismos controles de salida que el día anterior... Esto de volver a entrar en España sin haber salido nunca ya me lo tenía aprendido. Mi cara de enfado pareció agilizar los trámites. Cuando finalmente estuve nuevamente fuera del área de embarque, llamé a Ashley. Me atendió el contestador... A esas horas estaría durmiendo la resaca de la noche anterior... "I missed my flight again. I can't take this anymore... I'm going to try and get my backpack back from Gatwick. I'm sorry man, See you.".
Perdiendo los Nervios
Noté que me caían lágrimas de frustración, de furia. Si hubiera tenido un objeto contundente en ese momento, hubiera hecho pedazos el teléfono, pero ya había usado al Conejo, y además, ya sabemos de su contundencia... El Madrid le ha robado eso al Barça: Un arma-periódico incapaz siquiera de dañar las defensas de una empleada aeroportuaria.
Bueno, todavía podía desquitarme con alguien. Me crucé hasta el mostrador de Air Comet. No tenía nada que ver, pero necesitaba gritarle a alguien, o a algo. Ojalá tuvieran una máquina de check-in automática -pensé-, Uy! Cómo me iba a escuchar!... Me iba a escuchar hasta que se le fundieran los circuitos de su automatización aeroportuaria... Después de esto, esa maldita máquina sólo iba a poder facturar vuelos en barrilete... La iban a tener que mandar al psiquiátrico de máquinas automáticas, donde en las sesiones de autoayuda de los martes tendría que escuchar la triste historia de la expendedora de coca cola de Fuerte Apache, más violada y ultrajada que campesina francesa en época de los Vikingos. Y después de eso, incapaz de recuperarla, la mandarían a la chatarrarería de máquinas automáticas, donde utilizarían sus inútiles restos para hacer microhondas de segunda mano, que en algún hogar de un cincuentón solitario, incapaz de cocinar como Dios manda, calentaría rancias albóndigas envasadas a base del recuerdo de mis gritos, tamaña cantidad de Joules de voz que le proferiría en unos instantes...
Pero no había máquina automática, así que el objeto de mi furia sería una amable empleada que puso cara de "Ah bueno, este que viene acá me pega con algo..." cuando me acerqué al mostrador.
Media hora de indignadas quejas más tarde, apareció la empleada de embarque que no me había dejado subir al avión, y todo se aclaró... Es decir, entre ellas se aclararon, mientras yo seguía bulliendo de furia, porque resulta que mi tarjeta de embarque SÍ era válida, ya que era un ticket electrónico. Pero a la pedazo de infeliz a turbina de 747 que me hizo el check-in, se le olvidó poner el sello de "ETKT" (Electronic Ticket) en mi tarjeta, con lo cual, la agraciada poseedora del Conejo Estrujado, no podía dejarme pasar. Les grité de todos, a ellas, y a quien pasara por allí. Acaso no era posible comprobarlo en el ordenador como pedí? Acaso no se le ocurrió, a la inepta, imbécil, retardada empleada de embarque, pensar por un momento, que existía tal cosa como los billetes electrónicos, con lo cual no era un imposible que un pasajero se presentara con semejante tarjeta de embarque, a pesar de que no tuviera el sello?
Al rato, aburrido, empecé a insultarlas en un idioma que me inventé,... Después les pedí que me dieran una máquina automática para insultar, que te respondiera con insultos variados, para así, en el desafío, aumentar el grado de originalidad de mis propios improperios. A la del check-in, no es que le haya hablado gentilmente de su madre... Es que fui mucho más allá, y le hablé también de sus ascendientes: Los Gusanos Monocelulares de NoTengoCerebroLandia. Eventualmente, cuando ya empezaba a cuestionar la generosidad de los pájaros que se dignaran a verter sus excrementos sobre sus indignas cabezas, me dijeron que, en compensación, me conseguirían plaza en un vuelo de Iberia de las 13:30.
Les dije que el retraso de cinco horas estaba costando vidas inocentes, pero ya no había nada que hacer. Era lo mejor que iba a conseguir... Decidí darme por vencido, y aceptar la oferta. Pero no sin contratiempos, claro. Mi mochila estaba en Gatwick, y el vuelo de Iberia iba a Heathrow, otro aeropuerto de Londres, con lo cual una vez allí, tendría que tomar un tren hasta Gatwick, recoger la mochila, y después, recién, otro tren al centro de Londres, para continuar con mi itinerario previsto... (Que para entonces era un crudo mamarracho en algún lugar de mi cabeza; La palabra "previsto" nunca tuvo menos validez)
Pero ya me había descargado, y no tenía energía para seguir discutiendo. Con una última amenaza ("Sé donde viven, y a qué colegio van sus hijos..."), las despojé de mi graciosa presencia. Para colmo de males, el vuelo de Iberia salía de la Terminal 4. Volví a la moto (que ya no entendía nada de mis idas y venidas al aeropuerto sin el descanso que ella ha llegado a esperar tras estos viajes), y tras hacer 50 metros, me paró la policía. Previsible.
No me sorprendió. Ya nada me sorprendía. Me pidieron la documentación, y hete aquí que me faltaba el permiso de circulación, por un problema que hubo en el concesionario. El policía debe haber notado la furia en mi rostro, porque decidió dejarme marchar tras controlar que la moto era en efecto mía. Menos mal... Tiemblo al pensar lo que hubiera pasado si en ese momento el policía tenía la brillante idea de de ponerme una multa.
Maldita Alcachofa
En la Terminal 4 hice el check-in, una vez más... Me decepcioné cuando no hubo problemas... Había preparado toda una serie de ingeniosos insultos con los cuales se divertía el lado oscuro de mi incipiente esquizofrenia. Esperé pacientemente, y finalmente subí al avión. Cuando en la puerta de Embarque me dijeron "Adelante, y buen viaje", casi tuve ganas de darme la vuelta... "No me vas a decir nada?" "Decime algo malnacida!" "Dale! decime algo!" "Eh?! Eh!" pero nada, así que seguí caminando.Dormí todo el viaje, agotado por la falta de sueño. En Heathrow las cosas empezaron a mejorar... Pude recargar la batería del teléfono en un bar, y comentarle a Ashley que finalmente estaba en tierras británicas. Tomé el tren a Gatwick sin contratiempos, y una hora y media después estaba en la estación de Liverpool Street, desde donde, a las 19:38, salía el tren a Halesworth, mi destino final... ¿Era posible que finalmente fuera al festival? No... Yo mismo me tenía reservado otro desliz. Ante la falta de problemas, me los iba a inventar, carajo! que si no todo esto, de repente, se volvía demasiado aburrido.
Como tenía una hora y media de espera por delante (llegué a la estación a las 18), decidí ir a dar una vuelta. Conozco Londres bastante bien, habiendo estado allí varias veces, con lo cual caminé directamente hacia el London Bridge, y desde ahí, cruzando el río, hacia el Burough Market, donde hay unos pubs tradicionales de excelente variedad cervecera. Me pedí una pinta de Real Ale, y salí a dar una vuelta por el mercado, ya cerrado, pero pintoresco en su mercantilidad.
Y entonces reparé en esta joya de cartel:
"The artichoke, above all, is the vegetable expression of civilised living, of the long view, of increasing delight by anticipation and crescendo. No wonder it was once regarded as an aphrodisiac. It had no place in the troll's world of instant gratification" - Jane Grigson
Traducción: (muy literal...)
"La alcachofa, sobre todas las cosas, es la expresión vegetal de la vida civilizada, de la visión a largo plazo, del creciente disfrute por anticipación y crescendo. No por nada fue alguna vez considerado un afrodisíaco. No tenía lugar en el mundo de la gratificación instantánea".
Fascinante. ¿Lo he leído bien? A ver... probemos de nuevo. Quizás el sueño y la cerveza me hayan llevado a un mundo donde la glorificación de los vegetales alcanza semejante magnitud.
Sí, había leído bien. Ensimismado como estaba en intentar asociar "Alcachofa" a todo lo que seguía en la mística frase (sin éxito alguno, por supuesto, aunque fue un interesante ejercicio), no caí en la cuenta que en Inglaterra el tiempo también pasa, a pesar de que sea una hora menos que en España.
19:14. Mierda! Estoy a más de 30 minutos a pie!. ¿Corro? Corrí. Llegué hasta el London Bridge y ya eran las 19:22. Mierda mierda mierda! Imposible llegar a tiempo. Había un autobus que me llevaba hasta Liverpool Street Station, el 133 (por si alguna vez necesitan hacer el recorrido...). En el cartel decía que pasaba cada 6-12 minutos. Y tardaba unos 10 hasta la estación... Pocas chances, pero tenía que jugármela. No había taxi libre a la vista.
El Támesis se abría en su inmensa tranquilidad a ambos lados. Un poco más allá, el Tower Bridge, postal de Londres, me miraba curioso. Como era de esperar, con el retraso máximo en el rango de puntual programación inglesa, y apretujado entre dos camiones, aparecieron en la esquina los dos pisos del rojo autobus 133.
19:29. Demasiado tarde. La gente subió con parsimonia... Yo los empujaba con el deseo irrefrenable de que todo aquello se acelerara. Es mentira, la fe no mueve montañas. Ni siquiera movió a un niño de apenas 20 kilos. "No nene, mamá no te va a comprar un helado. Subí al puto autobus."
dos semáforos, unas pocas curvas. 19:41. Había perdido el tren por 3 minutos. Una cerveza, un niño, una alcachofa, y 3 minutos. Buen nombre para un libro...
El siguiente tren era el de las 21. Había perdido la oportunidad de ver las bandas del sábado, ya que llegaría a Halesworth sobre las 23:30, y tenía por lo menos 30 minutos más hasta el descampado del festival. Artichokes. Fuck Jan Grigson. Fuck the kid. Fuck me. Fuck the fucking fucked up fuckers.
Latitude Festival
Otra cerveza, otro rato de espera, y esta vez si, a las 20:50 estaba en el tren. Dormí todo el trayecto. En Halesworth 3 personas se bajaron conmigo. También iban al festival... Era tarde y el pueblo estaba completamente desierto, con la excepción de algunos policías merodeando la "plaza principal"... Nos dieron el número de un taxi, que compartimos hasta el bosque. El lugar del festival era precioso. Típica campiña inglesa, en un gran descampado rodeado de bosques y luces etéreas que delineaban los contornos de carpas y altos árboles, con el inconfundible rumor del gentío y la música, insinuandose atrayentes.
Y sobre la húmeda hierba,
bajo el halo de la Green Gate,
dos figuras alegres, risueñas...
I had made it... Hi Ashley, hi Dave.
Nota: El domingo de festival que pude disfrutar estuvo muy bien. Comedia, Teatro, Cine, y hasta Poesía, con el plato fuerte de las bandas de la noche, que remató Arcade Fire con una actuación espectacular. Pero de este fin de semana, sin duda alguna, recordaré cómo perdí dos aviones, un tren, la legalidad, la calma, y, sobre todo, el favor de la Dama Fortuna. Esta noche, en la búsqueda de la redención, le haré un sacrificio: Quemaré un dado, una baraja de póker, todo ello aderezado con un trébol de 4 hojas, y regado con sangre de un gato negro. Seguiremos informando!
Les dejo unas fotitos que sacamos a contraluz en las praderas que rodeaban el festival. Había unos focos enormes, con luces de varios colores, que junto a la niebla reinante, le daban al campo un aspecto mágico... (la traducción de "eerie" es en realidad lo que estoy buscando, pero "inquietante" no le hace justicia)
Parezco sacado de una película de la 2º Guerra Mundial, ¿no?
Aquí estamos saltando con Ashley
Y este es Dave, que parece estar descubriendo un nuevo mundo...
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- Publicado:
- 19/07/2007 12:02 pm
- Tags:
- viajes
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